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Una carta mensual para comunidades de discernimiento ¿A qué mundos les estamos permitiendo un futuro?¿Qué mundos se están haciendo posibles, y cuáles estamos llamados a sostener? Vol. 1 • Núm. 2 • Agosto de 2026 Entendiendo el mundo desde las fronteras Oscar García-Johnson, PhD. Cultivando discernimiento, resistencia y reexistencia para una iglesia pluriversal. |
Esta carta camina junto a la Bitácora: investigación rigurosa, discernimiento público y práctica pastoral. |
Queridas amigas y amigos:Junto a esta carta pastoral de agosto 2026, hemos también publicado una Bitácora Teológica para investigadores y estudiantes de doctorado (escrita en inglés). La Bitácora registra condiciones de carácter mundial: guerra, hambre, desplazamiento, inundaciones, economías coercitivas y los saberes que emergen mientras las comunidades luchan por sostener la vida. También pregunta si nuestras lecturas, investigaciones e instituciones alcanzan a corresponder a lo que ocurre en el mundo. |
La Carta recibe esa pregunta en la vida de las comunidades. Pregunta qué debe cambiar en la predicación, la oración, el presupuesto operativo, la investigación, el acompañamiento y el testimonio público cuando leemos las crisis mundiales de agosto junto con quienes las padecen y quienes las resisten. |
El mes de Agosto nos ha mostrado una vez más que la violencia no llega sola. Palestina y Gaza siguen revelando los costos humanos de la guerra y del bloqueo; la confrontación entre Irán e US-Israel amenaza con ampliar un conflicto regional y trasladar sus costos a la vida cotidiana de millones; las inundaciones en Nepal y los desastres que han golpeado a comunidades de Venezuela y Colombia exponen desigualdades ya existentes; Sudán enfrenta guerra y hambre; Haití continúa viviendo violencia e inseguridad que no pueden separarse de su larga historia de intervención y despojo. Los conflictos arancelarios también entran en este cuadro: parecen asuntos lejanos hasta que alteran precios, salarios, cadenas de abastecimiento y posibilidades de subsistencia. |
No reunimos estos acontecimientos para proyectar una geografía del dolor. Cada pueblo tiene su historia, sus responsables, sus formas de lucha y sus propias voces. Los reunimos porque las mismas preguntas atraviesan sus diferencias: ¿quién recibe protección cuando la vida se vuelve insegura y precaria? ¿Quién queda expuesto? ¿Qué conocimientos se reconocen como válidos? ¿Qué vidas se tratan como sacrificios justificados? |
Por eso la pregunta de esta carta es deliberadamente incómoda: ¿a qué mundos les estamos permitiendo un futuro? No dice que nosotros controlemos toda la historia. Tampoco entrega a los poderes de guerra, mercado o dominación una soberanía que no poseen. Pregunta por nuestra participación, limitada pero real, en las decisiones, hábitos, silencios, instituciones y teologías que abren o cierran posibilidades de vida. |
La segunda pregunta impide que la primera termine en resignación: ¿qué mundos se están haciendo posibles, y cuáles estamos llamados a sostener? Los pueblos heridos no son sólo receptores de decisiones ajenas. Organizan redes de cuidado, conservan memoria, defienden territorios, alimentan a sus vecinos, traducen la fe, rehacen comunidad y disputan el futuro. La pastoral decolonial aprende a reconocer esas prácticas como lugares donde el Espíritu ya está obrando. |
UNA BITÁCORA, UNA CARTA, UNA MISMA DISCIPLINA DE ATENCIÓN |
La Bitácora pone en relación dos archivos. El primero es el archivo del presente: cuerpos desplazados, tierra herida, violencia, hambre, políticas económicas y prácticas de cuidado. El segundo es el archivo de la investigación: libros, artículos, interpretaciones bíblicas, métodos y preguntas que buscan lenguaje para entender estos tiempos. |
La Carta Pastoral hace una pregunta distinta: ¿qué hacemos con esa relación el domingo, en una asamblea comunitaria, en el aula, en una visita pastoral o en una investigación? No basta con informar a la congregación. Hay que permitir que la realidad y los saberes de las comunidades corrijan nuestras prioridades. |
Las cuatro trayectorias de la Bitácora orientan esta carta: memoria y tierra; migración y diáspora; economía, guerra y testimonio público; e interpretación bíblica. Cada una trae una exigencia pastoral y una forma concreta de actuar. |
MOVIMIENTO I |
LA TIERRA GUARDA MEMORIA Y LA IGLESIA DEBE APRENDER A ESCUCHARLA |
La Bitácora llama nuestra atención a trabajos sobre teología indígena, memoria colectiva y epistemicidio. No son temas suplementarios para una iglesia que cree tener resuelta su teología. Cuestionan quién ha tenido el derecho de definir qué cuenta como conocimiento de Dios, qué memorias se conservan y quién puede hablar de la tierra. |
Jocabed R. Solano Miselis escribe desde las experiencias de Memoria Indígena en Abya Yala y muestra que la memoria no es nostalgia. Es resistencia frente a la eliminación de pueblos, lenguas, relatos y relaciones sagradas. Rathiulung Elias KC insiste, desde otro horizonte, en que la teología indígena desafía nuestras ideas de ser, relación y renovación. Estas voces nos obligan a dejar de tratar la tierra como escenario de la salvación o depósito de recursos. La tierra sostiene historias, cuerpos, cultivos, aguas y vínculos que la colonización, el extractivismo y el desarrollo impuesto han intentado romper. |
Deuteronomio 26 manda al pueblo presentar sus frutos recordando una historia de vulnerabilidad: “un arameo a punto de perecer fue mi padre.” La memoria del despojo debía impedir que Israel convirtiera la abundancia en propiedad sin responsabilidad. Sin embargo, los mismos textos de tierra han sido usados para bendecir conquista, expulsión y supremacía. Una lectura responsable no esconde esa tensión. La nombra, rechaza su uso para justificar despojo y pregunta cómo el Dios de la vida llama hoy a cuidar la tierra y a quienes la habitan. |
Para nuestra práctica pastoral |
- Preguntemos en qué tierra se reúne nuestra comunidad y qué pueblos la han cuidado antes y ahora.
- No convirtamos un reconocimiento territorial en fórmula ritual. Aprendamos nombres, historias, conflictos y demandas reales.
- Si personas indígenas y defensoras del territorio aceptan enseñar, remunéremoslas y recibamos su palabra como enseñanza, no como decoración.
- Investigadores y estudiantes: no extraigan testimonios o memorias para publicaciones que nunca regresan a la comunidad. Acepten el límite: no todo saber está disponible para la academia ni para la iglesia institucional.
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La iglesia no honra la memoria indígena cuando la cita una vez al año. La honra cuando deja que esa memoria cuestione su forma de conocer, enseñar, poseer y decidir. |
MOVIMIENTO II |
LA MIGRACIÓN NO ES UN PROBLEMA QUE LA IGLESIA ADMINISTRA |
La Bitácora recoge trabajos sobre migración, diáspora, teología trinitaria, mestizaje e iglesias translocales. Esas investigaciones corrigen una imagen demasiado común: la persona migrante como objeto de ayuda, amenaza política o asunto de asistencia social. Las comunidades migrantes interpretan a Dios, rehacen vínculos, sostienen lenguas, cruzan fronteras religiosas y producen prácticas eclesiales que cambian el cuerpo de Cristo. |
Hanna Kang, al situar las historias Asian Latinx dentro del mestizaje y la teología intercultural, resiste la fantasía de identidades latinas fijas y cerradas. Hyeong Kyoon Kim propone pensar al Dios trino desde perspectivas migrantes. No se trata de añadir “migración” a una doctrina ya terminada. Se trata de preguntar qué cambia en nuestra manera de hablar de Dios cuando las personas que viven movilidad, ruptura y reconstrucción de hogar participan como intérpretes. |
Pentecostés ofrece una imagen decisiva. El Espíritu no crea una lengua dominante a la que todos deben rendirse. La multitud escucha las maravillas de Dios en sus propias lenguas. El relato no autoriza una iglesia que exige asimilación antes de ofrecer pertenencia. Nos llama a reconocer que la traducción, la escucha y la redistribución de autoridad son obras del Espíritu. |
Para nuestra práctica pastoral |
- Dejemos de preguntar primero cómo “integrar” a quienes llegan. Preguntemos qué dones, memorias y formas de fe traen a la comunidad.
- Cambiemos una práctica concreta que obliga a la asimilación: la lengua exclusiva, los horarios imposibles, los formularios, la plataforma digital o la manera de tomar decisiones.
- Abramos espacios para que personas migrantes y diaspóricas interpreten la Escritura, prediquen, organicen y administren recursos.
- Organizadores y cristianos en la esfera pública: no hablen en nombre de las comunidades migrantes cuando ellas ya tienen organizaciones y vocerías propias. Pongan los recursos de la iglesia bajo la dirección de quienes conocen mejor la urgencia.
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La hospitalidad no consiste en recibir a otros sin cambiar nada. La hospitalidad cristiana cambia la casa porque el huésped es ahora parte de ella. |
MOVIMIENTO III |
LA GUERRA Y LA ECONOMÍA DECIDEN QUIÉN PUEDE COMER, QUEDARSE Y RESPIRAR |
La Bitácora no trata la guerra, los desastres y los conflictos económicos como asuntos separados. Las guerras destruyen hogares y sistemas de salud; los bloqueos y la inflación restringen alimentos y medicinas; las inundaciones golpean con más fuerza donde la vivienda, la infraestructura y el cuidado público ya fallan; las decisiones comerciales se traducen en precios y salarios. Cuando hablamos de “mercados” o “seguridad” sin nombrar cuerpos, escondemos esas relaciones. |
Las investigaciones sobre predicación y desarrollo, religión y poder, y teología pública recuerdan que la fe no se vuelve pública sólo cuando una iglesia emite una declaración. Ya es pública en el uso de su dinero, su propiedad, sus alianzas, sus silencios y sus hábitos de consumo. Una comunidad que ora por la paz mientras ignora a quienes no pueden pagar renta, acceder a alimentos o defender su territorio ha dejado que una política de abandono gobierne su fe. |
Isaías 58 no permite ese refugio. El profeta rechaza una espiritualidad que ayuna mientras mantiene cadenas de opresión. El culto agradable a Dios desata cargas, comparte pan y da techo. Santiago también confronta a quienes confiesan la fe pero dejan al hermano o la hermana sin abrigo y alimento. Estos textos no reemplazan el análisis económico ni ofrecen un programa de gobierno. Nos obligan, sin embargo, a preguntar qué economía practica nuestra comunidad y qué economía está dispuesta a desafiar. |
Para nuestra práctica pastoral |
- Publiquemos un presupuesto sencillo y preguntemos qué parte sirve directamente a personas y comunidades bajo mayor presión.
- Establezcamos un fondo de ayuda mutua con decisiones compartidas y rendición de cuentas ante la comunidad.
- Abramos el edificio para redes de alimentos, asesoría laboral, cuidado durante una emergencia o reuniones de organización comunitaria.
- No llamemos “neutralidad” a la decisión de no actuar cuando la omisión protege al poder y abandona a quienes cargan el daño.
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La paz no es una palabra de mercadeo cristiano. Requiere pan, refugio, verdad y relaciones en las que nadie cargue solo con la violencia que otros producen. |
MOVIMIENTO IV |
¿CÓMO SE PUEDE LEER LA BIBLIA CUANDO EL MUNDO SE DESQUEBRAJA? |
El acompañamiento bíblico de este mes no llega al final como una bendición añadida. Forma parte del problema y de la esperanza. La Biblia ha sido usada para justificar conquista, esclavitud, racismo, patriarcado, nacionalismo y expulsión. También ha sido leída por pueblos oprimidos como fuente de lamento, dignidad, resistencia y liberación. No podemos elegir una de esas historias y fingir que la otra no existe. |
Gregory L. Cuéllar lee el Salmo 120 desde las fronteras del sur de Estados Unidos y desde el trauma colonial. Su trabajo ayuda a escuchar un salmo que no idealiza la paz ni niega la violencia de las palabras. “Yo estoy por la paz; mas ellos, así que hablo, están por la guerra.” La voz del salmo conoce el desgaste de vivir entre lenguajes que mienten y preparan daño. Por eso nos obliga a preguntar qué discursos están formando a nuestras congregaciones: ¿discursos que llaman amenaza a una familia desplazada? ¿discursos que convierten la muerte de un pueblo en una noticia más? ¿discursos que usan la Biblia para proteger la conciencia de quienes ya tienen poder? |
Alice T. Reed, al estudiar la First Nations Version New Testament, dirige nuestra atención a la ética de la traducción y la recepción indígena. Eric M. Trinka muestra que los estudios sobre migración y refugio ofrecen herramientas importantes para releer la Biblia hebrea. Juntos, estos trabajos nos enseñan que la interpretación no es neutral. Siempre ocurre desde un lugar, con una historia y ante relaciones de poder. |
Para nuestra práctica pastoral |
- Leamos el Salmo 120 en voz alta. Después, nombremos los “labios mentirosos” de nuestro tiempo: propaganda de guerra, racismo, discursos antiinmigrantes, noticias que borran nombres y teologías que santifican la crueldad.
- No usemos el éxodo como una metáfora cómoda mientras personas reales enfrentan desplazamiento, detención o expulsión.
- Cuando leamos textos de tierra, promesa o nación, nombremos cómo pueden ser usados para justificar despojo. Enseñemos a resistir esa lectura.
- Preguntemos quién no está presente en la conversación bíblica de nuestra comunidad. Invitemos a esas personas como intérpretes, no sólo como casos de oración.
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La fidelidad bíblica no consiste en acumular versículos. Consiste en leer con verdad, memoria y responsabilidad ante quienes el poder pretende borrar. |
CINCO COMPROMISOS PARA ESTE MES |
No esperen un programa perfecto que lo resuelva todo. Esta semana, escojan un compromiso y cúmplanlo con otras personas. |
1. NOMBREN UNA HERIDA REAL, NO UNA CRISIS "ABSTRACTA" |
En la oración o predicación de esta semana, nombren un pueblo, una comunidad o una realidad concreta. Digan su nombre correctamente. Busquen una fuente confiable. Rechacen el lenguaje que vuelve anónimo el sufrimiento. |
2. ABRAN UNA MESA DE ESCUCHA |
Reúnan a personas que viven una frontera de su comunidad: una frontera migratoria, lingüística, racial, económica, generacional, territorial o de accesibilidad. Escuchen antes de diseñar una respuesta. Pregunten qué debería cambiar y quién debe decidir. |
3. ENTREGUEN UN RECURSO REAL |
Pongan a disposición algo concreto: un salón, transporte, comida, dinero, impresiones, cuidado infantil, apoyo legal, contactos o tiempo. Acuerden el uso con la comunidad afectada. No ofrezcan ayuda que aumente su control sobre ella. |
4. REVISEN UNA PRÁCTICA BÍBLICA |
Elijan un texto que su comunidad usa con frecuencia —éxodo, tierra prometida, hospitalidad, nación, Pentecostés— y pregunten quién queda fuera de la interpretación acostumbrada. Permitan que esa pregunta cambie la enseñanza. |
5. HAGAN PÚBLICA UNA DECISIÓN |
Compartan con la comunidad qué acción tomaron, qué recurso entregaron, quién participó en la decisión y qué falta por hacer. La transparencia no reemplaza la justicia, pero impide que el compromiso quede en una buena intención. |
LECTURAS PARA ACOMPAÑAR EL CAMINO |
Estas lecturas proceden de la conversación de agosto en la Bitácora. No son una lista de prestigio. Úsenlas para profundizar una pregunta concreta junto con su comunidad, clase, red u organización. |
LECTURAS RECIENTES EN ESPAÑOL |
Menéndez-Antuña, Luis. “Un nuevo paradigma de crítica bíblica decolonial: el modelo presentista.” Vida y Pensamiento 43, no. 2 (2023): 43–74. https://revistas.ubl.ac.cr/index.php/vyp/article/view/577. |
Una intervención centroamericana que cuestiona los supuestos coloniales que aún sobreviven en modelos de interpretación bíblica emancipatoria. Fortalece el llamado de esta carta a leer con memoria, responsabilidad y atención al presente. |
Centro Scalabriniano de Estudos Migratórios (CSEM) y Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR), eds. La vida consagrada a través de los clamores de las migraciones forzadas. Serie Ecumene, vol. 4. Brasília: CSEM, 2024. https://doi.org/10.61301/isbn.978-65-85775-06-9.2024.v04.240p. |
Disponible en español y de acceso libre. Reúne reflexiones teológicas, bíblicas y pastorales sobre movilidad forzada desde América Latina y el Caribe; es especialmente útil para comunidades que desean pasar de la asistencia a un acompañamiento responsable. |
Delgado, Yenny. “Corazonando la teología desde las mujeres de Abya Yala.” Revista Christus, 8 de enero de 2025. https://christus.jesuitasmexico.org/corazonando-la-teologia-desde-las-mujeres-de-abya-yala/. |
Una lectura accesible y exigente sobre memoria ancestral, espiritualidad, mujeres indígenas y descolonización. Ayuda a que la conversación sobre tierra y conocimiento no quede encerrada en el lenguaje académico. |
OTRAS LECTURAS DE LA BITÁCORA (EN INGLÉS) |
Cuéllar, Gregory L. “Decolonizing Western Biblical Studies at the Southern US Borderlands.” En The Oxford Handbook of the Bible, Race, and Diaspora. Oxford University Press, 2025. |
Lee el Salmo 120 desde las fronteras, la racialización y el trauma colonial. Es una guía central para este número. |
Reed, Alice T. “Ethics, Decoloniality, and Evangelicalism in the First Nations Version New Testament.” The Bible Translator 76, no. 3 (2025): 439–458. |
Abre preguntas urgentes sobre traducción, recepción indígena y responsabilidad ética en la interpretación. |
Trinka, Eric M. “Migration and Refugee Studies as Interpretive Heuristics for the Hebrew Bible: A Review of Recent Scholarship with Commentary.” Currents in Biblical Research 24, no. 1 (2025): 6–54. |
Ofrece herramientas para leer exilio, refugio, movilidad y reasentamiento sin reducirlos a metáforas. |
Solano Miselis, Jocabed R. “Indigenous Memories as Resistance against Epistemicide: Reflections from Experiences with Memoria Indígena in Abya Yala.” Studies in World Christianity 32, no. 2 (2026): 167–188. |
Muestra por qué la memoria indígena desafía las prácticas que extraen saberes y silencian pueblos. |
Elias KC, Rathiulung. “The Cosmological Challenge of Indigenous Theology: Being, Relations and Renewal.” Studies in World Christianity 32, no. 2 (2026): 130–152. |
Ayuda a pensar la tierra, la relación y la renovación más allá de un imaginario teológico instrumental. |
Wepener, Cas, e Ignatius Swart. “Preaching and the Decolonisation of Development in Africa.” Religion and Development (2026): 1–34. |
Confronta las relaciones entre predicación, desarrollo y poder, y exige que la fe pública responda ante prácticas reales. |
PREGUNTAS QUE EL ESPÍRITU NOS DEJA |
¿Qué condiciones mundiales del mes de agosto reconocemos también en nuestro propio vecindario: desplazamiento, hambre, endeudamiento, aislamiento, violencia, pérdida de tierra o silenciamiento? |
¿A qué mundos les estamos permitiendo un futuro mediante nuestros presupuestos, hábitos, investigaciones, teologías, silencios y alianzas? |
¿Qué mundos ya están haciendo posibles las comunidades que resisten, cuidan, recuerdan y se organizan? |
¿Quién tiene autoridad para interpretar la Biblia en nuestra comunidad? ¿A quién escuchamos sólo cuando queremos un testimonio, pero no cuando debemos tomar una decisión? |
¿Qué recurso concreto entregaremos este mes para sostener una vida, una memoria, un territorio o una organización comunitaria? |
UNA PALABRA FINAL |
La Bitácora registra las condiciones de navegación. La Carta Pastoral pregunta cómo caminamos en medio de ellas. Ambas se niegan a tratar la investigación como un mundo apartado de la vida y se niegan a tratar la pastoral como un refugio que evade el conocimiento. |
No aceptemos que la guerra, el despojo, el hambre o el desplazamiento definan por completo el futuro. Tampoco usemos la esperanza escatológica como excusa para ignorar quién produce ese daño. Digamos la verdad. Escuchemos a quienes sostienen la vida desde lugares que el poder ha querido volver invisibles. Compartamos recursos y autoridad. Leamos la Escritura sin domesticarla (Mateo 25). |
El Salmo 120 nos deja una confesión sobria: “Yo estoy por la paz.” Que esa palabra no quede en la boca. Que tome forma en la mesa compartida, la tierra defendida, la persona acogida, la lengua honrada, el presupuesto revisado, la investigación responsable y la comunidad que decide no abandonar a nadie. |
Con gratitud por su trabajo y su compañía, |
Oscar García-Johnson |
Profesor de Teología y Estudios Decoloniales |
Fuller Theological Seminary |
Entendiendo el mundo desde las fronteras. |
Escuchando al Espíritu dentro y fuera del templo. |
Cultivando imaginación teológica para una iglesia pluriversal. |
Oscar García-Johnson Profesor de Teología y Estudios Decoloniales Fuller Theological Seminary |
Entendiendo el mundo desde las fronteras • Escuchando al Espíritu dentro y fuera del templo • Cultivando imaginación teológica para una iglesia pluriversal |